Ya no le bastan los aplausos en Cannes. Entre trincheras ucranianas y selvas mexicanas, la última gran 'performance' de Hollywood tiene un nombre y un chaleco antibalas.
De novio de comedia romántica a Hulk, y de ahí a activista que incomoda a la Casa Blanca. Mark Ruffalo ha entrado en su 'era de villano' en la pantalla, justo cuando su lucha política en la vida real se vuelve más heroica (y arriesgada) que nunca.