Nos repiten que los servidores estatales son inexpugnables mientras nuestros datos fiscales circulan por foros rusos. ¿Negligencia sistémica o la inevitable caída del Estado frente al crimen organizado?
Te prometieron una administración ágil y conectada, pero te entregaron un laberinto. El colapso de las prestaciones no es un error técnico, es el síntoma de una desconexión total entre el despacho y la calle.