¿Un empate que sabe a victoria? No, una grieta estructural. El 2-2 en el RheinEnergieStadion no es un accidente, es el fin del mito de la intocabilidad bávara esta temporada.
Más que un partido, fue un manual de resiliencia. Cómo el VfB sobrevivió a sus propios demonios para asestar un golpe letal al Eintracht en la carrera europea.