No llamen a esto un simple 'regreso'. En los despachos de las productoras se habla de una estrategia calculada: la reactivación de un icono para una audiencia que tiene la tarjeta de crédito pero ya no mira televisión abierta.
Olviden a las influencers que monetizan hasta su desayuno. La nueva esposa de Imanol Arias ha convertido su invisibilidad en el activo más cotizado del papel cuché. Os cuento lo que se esconde detrás del silencio más ruidoso de 2026.