Sin público en las gradas, el verdadero espectáculo de esta noche se juega en servidores cifrados. Lo que nadie te cuenta sobre el negocio oculto de la Euroliga.
Detrás de la lluvia de puntos, la liga enfrenta una paradoja existencial: el algoritmo ha perfeccionado el juego hasta hacerlo predecible. ¿Es sostenible un espectáculo sin defensa?