La final de anoche en el Falla dejó un sabor agridulce. Mientras los puristas lloran la muerte de la ironía fina, los números de streaming cuentan otra historia. Crónica de una fiesta en crisis de identidad.
Olvida la retransmisión oficial. La verdadera batalla de coplas se juega en los pasillos, donde los autores afilan cuchillos y el jurado suda tinta. Crónica desde las entrañas del templo.