Los Juegos de Invierno prometieron ser los más verdes de la historia. Pero entre Bormio y Cortina, las grúas y los cañones de nieve cuentan otra historia: la de una batalla perdida contra el clima y una factura que pagarán los ecosistemas alpinos.
La borrasca Ingrid no trajo solo rachas de 150 km/h; trajo la confirmación de que nuestra 'excepcionalidad' es la nueva rutina. Y no estamos listos.