Medellín y Bogotá no solo compiten por la economía del país. Cuando el balón rueda, 50 millones de almas reviven una fractura cultural que trasciende el césped.
Más allá de los goles, el duelo entre el 'Rey de Copas' y los 'Diablos Rojos' es un mapa de cicatrices, regionalismo y euforia desmedida. ¿Por qué este partido paraliza un país entero?