Nos vendieron la austeridad y la reutilización. Cuatro años después, la pista de bobsleigh de Cortina es el monumento perfecto al despilfarro que nadie pidió pero todos pagaremos.
Nació para proteger a la mujer sin ingresos de la posguerra. Hoy consume el 17% del gasto en pensiones. En una era de dobles ingresos y amores líquidos, ¿por qué seguimos pagando un modelo de 1950 con impuestos de 2026?