No es solo un partido de cinco días. Es el enfrentamiento entre la maquinaria corporativa perfecta y la genialidad improvisada. Bienvenidos al teatro de lo imposible.
Deja de mirar el marcador. El verdadero partido se juega en los despachos. Por qué el nuevo formato 'suizo' no es más fútbol, sino una opa hostil a tu tiempo libre y a tu cartera.