Olvida las tácticas de banquillo. El verdadero partido se juega en despachos cerrados, cruzando los algoritmos predictivos de Dallas con la diplomacia de Doha.
Nos venden un duelo de titanes en la Ligue 1, pero el verdadero partido se juega en los despachos. ¿Es un torneo o un escaparate geopolítico?
Mientras el circuito busca desesperadamente personalidades explosivas para Netflix, Rybakina desmonta el espectáculo con una frialdad clínica. Sin gritos, sin dramas y con un pasaporte que sigue incomodando en los despachos.