Mientras los fans queman camisetas y culpan al entrenador de turno, los balances financieros cuentan otra historia. ¿Y si el fracaso deportivo no es un error, sino una característica del sistema?
Mientras 22 millonarios corren tras un balón, dos modelos económicos tóxicos colisionan en los despachos. ¿Es Old Trafford una ruina hipotecada o una mina de oro? ¿Son los títulos del City legítimos o una ilusión contable? Bienvenidos al verdadero derbi.