Nos venden un experimento sociológico, pero lo que compramos es una carnicería emocional guionizada. ¿Es este formato un reflejo de la España real o su caricatura más grotesca? Spoiler: la respuesta duele.
Ya no es solo "la que explica la inflación". En los despachos de la tele se juega una partida distinta con ella y su salto al prime time no fue casualidad. Así se fabrica un icono.
El foco se apaga, pero el contrato sigue vigente. Crónica de una caída libre programada que las cámaras deciden ignorar.
Olvídate de las cifras de share que ves en Twitter. La verdadera batalla de la 'Reina Emérita' no es por la audiencia, es por el control total de la parrilla antes del adiós definitivo.