Renunciar a tres estrellas Michelin parecía un suicidio profesional. Hoy, con un imperio que abarca desde Doha hasta Nueva York, la pregunta incómoda persiste: ¿se ha vendido el alma al algoritmo de la rentabilidad?
Mientras los gigantes del periodismo levantan muros digitales, el último superviviente de la prensa gratuita española desafía la lógica del mercado. ¿Es periodismo o una sofisticada granja de datos al servicio de una tecnológica?
Olvídate de las portadas de papel. La verdadera batalla de Miguel Yuste se libra en hojas de cálculo que pocos han visto y en una apuesta arriesgada: convertir la polarización en rentabilidad.