Olviden el césped por un minuto. El verdadero duelo se juega con planos de obra y hojas de cálculo. Mientras Vigo construye su imperio corporativo, Vallecas lucha por no ser desahuciada de su propia alma.
Nos vendieron que perder jugando bien era mejor que ganar jugando mal. Paco Jémez construyó una carrera sobre esa falacia estética, convirtiéndose en el mártir favorito de una prensa sedienta de titulares y huérfana de Guardiola.