Mientras los gigantes europeos despilfarran millones, un duelo en Nervión desnuda la cruel dictadura del límite salarial español.
Olvídate de tácticas y fichajes millonarios. En la capital andaluza, elegir entre verdiblanco y rojiblanco es una declaración de principios que empieza en la mismísima cuna.
Olvidemos el 90' y el VAR. Lo que vimos en el Pizjuán no fue un partido, fue una autopsia en directo de dos modelos opuestos: la ruina de un gigante y la eficiente (pero gris) supervivencia de los modestos.