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Knicks vs Lakers: ¿El último gran mito del marketing de la NBA?

Todo el mundo habla de 'Clásico' cuando Nueva York y Los Ángeles chocan. Pero si quitamos el brillo de Hollywood y las luces de Broadway, ¿qué queda realmente en la cancha?

CP
Chris PattersonJournalist
2 February 2026 at 05:01 am3 min read
Knicks vs Lakers: ¿El último gran mito del marketing de la NBA?

Seamos honestos por un minuto (si es que la maquinaria de relaciones públicas de la liga nos lo permite). Cada vez que los New York Knicks y los Los Angeles Lakers se cruzan en el calendario, Adam Silver y los ejecutivos de la televisión nacional descorchan el champán. Nos venden historia. Nos venden mística. Nos venden los años 70, a Willis Reed cojeando y a Jerry West sufriendo.

Pero, ¿estamos viendo una rivalidad deportiva real o simplemente el producto de dos departamentos de marketing con presupuestos ilimitados?

⚡ Lo esencial

Lejos de la narrativa romántica, la rivalidad Knicks-Lakers es un gigante con pies de barro competitivo. Con solo dos enfrentamientos anuales en temporada regular y sin verse las caras en unas Finales desde 1973, su estatus de 'Clásico' se sostiene más por la demografía y el PIB de sus ciudades que por la sangre derramada en el parqué.

El problema estructural es geográfico y matemático. Al estar en conferencias opuestas, la única forma de que esta enemistad tenga consecuencias reales es en junio, en las Finales. Y seamos serios: hace medio siglo que eso no ocurre. Lo que nos queda son dos partidos de temporada regular al año donde las celebridades en primera fila (Spike Lee en el Garden, Jack Nicholson —o quien ocupe su trono espiritual— en el Crypto.com) importan más que el porcentaje de tiro de campo.

La NBA necesita desesperadamente que creamos que esto es una guerra, porque cuando Nueva York y Los Ángeles miran la tele, los ratings se disparan. No es odio, es capitalismo.

Miremos los datos fríos. Mientras los Lakers han acumulado anillos en el siglo XXI (gracias a Shaq, Kobe y LeBron), los Knicks han pasado gran parte de las últimas dos décadas intentando recordar cómo se juega al baloncesto (aunque la era Brunson ha traído una dignidad muy necesaria). La asimetría es brutal.

ElementoNarrativa OficialRealidad Estadística
Frecuencia"El duelo que paraliza al país"2 veces al año (irrelevante para playoffs)
Última Final"Rivales históricos"1973 (Hace más de 50 años)
Star Power"LeBron vs La Meca"LeBron vs una franquicia en reconstrucción perpetua (hasta hace poco)

Sin embargo, hay un matiz que no podemos ignorar: el efecto escenario. Incluso si los equipos llegan con récords mediocres, el Madison Square Garden tiene esa extraña capacidad de sacar un rendimiento del 110% a los visitantes. LeBron James ha admitido abiertamente que jugar allí es diferente. Es teatro. Y en una liga regular que a veces peca de monótona hasta que llegan los playoffs, el teatro se agradece.

¿Lo que nadie dice? Que la verdadera rivalidad de los Knicks es con su propia historia de incompetencia administrativa (afortunadamente en pausa), y la de los Lakers es con el reloj biológico de sus estrellas. Enfrentarlos entre sí es un bonito espectáculo de luces, un desfile de moda en el túnel de vestuarios y una excusa perfecta para vender camisetas retro.

Disfruten del partido, por supuesto. Pero no dejen que les vendan que esto decide el destino del universo. Es solo un martes por la noche en la oficina más cara del mundo.

CP
Chris PattersonJournalist

Journalist specialising in Sport. Passionate about analysing current trends.