Movistar Plus+ y la trampa del agregador: ¿Quién gana realmente en la reventa de contenidos?
Telefónica juega a ser el 'anillo único' del streaming para detener la hemorragia de la televisión de pago. Pero con la competencia tirando los precios por los suelos, su estrategia de 9,99€ empieza a parecer un lujo difícil de justificar.

Nos han vendido la idea de que la fragmentación del mercado del streaming es un infierno para el usuario y que Movistar Plus+ ha llegado, cual mesías tecnológico, para poner orden en el caos. La premisa suena bien: una sola factura, una sola interfaz, todo el contenido. Pero si apartamos por un momento los fuegos artificiales del marketing y miramos los números fríos, la estrategia del gigante azul empieza a mostrar grietas preocupantes.
Telefónica ha decidido pivotar (otra vez) hacia un modelo de agregación total. Ya no quieren solo producir series premiadas —que las tienen, y muy buenas, ojo—, quieren ser la tubería por la que pasa todo: Netflix, Disney+, HBO Max (ahora Max) y el fútbol. El problema es que ser intermediario en 2024 es un deporte de riesgo extremo.
La pregunta incómoda que nadie en los despachos quiere hacerse en voz alta: ¿Estamos construyendo el futuro del entretenimiento o simplemente intentando resucitar el viejo modelo de televisión por cable con un traje nuevo?
La aritmética no perdona
Hablemos del elefante en la habitación: el precio. Movistar relanzó su plataforma OTT abierta a no clientes por 9,99 euros al mes (a veces 12€, a veces 14€ dependiendo de si te "obligan" a contratar otras cosas en el paquete Fusión/MiMovistar). Hace dos años, ese precio era competitivo. Hoy, es una anomalía.
Mientras la competencia se ha lanzado a una carrera hacia el fondo con planes con publicidad, Movistar mantiene una tarifa plana que, comparativamente, se siente pesada. ¿De verdad cree alguien que el usuario medio, asfixiado por la inflación, va a pagar el doble por Movistar Plus+ que por el plan básico de Netflix o Prime?
| Plataforma | Precio Entrada (aprox) | Propuesta de Valor |
|---|---|---|
| Movistar Plus+ (OTT) | 9,99 €/mes | Cine estreno + 1 partido LaLiga/Champions (no todo) + Originales. |
| Netflix (Con Anuncios) | 5,49 €/mes | Catálogo masivo viral. El rey del volumen. |
| Amazon Prime | 4,99 €/mes | Video + Envíos + Música. El ecosistema imbatible. |
Aquí está el truco de prestidigitador: Movistar ofrece "un partido por jornada". Es el cebo. Te dan el aperitivo esperando que el hambre te haga contratar la fibra, el móvil y la alarma de casa para ver el resto de la liga. Pero el consumidor post-pandemia es más cínico (y más pobre). Muchos se están conformando con el aperitivo o, peor aún, buscando el restaurante pirata de la esquina (IPTV).
¿Dueños o inquilinos?
El otro pilar de la estrategia es la producción original. La Mesías fue una obra maestra, indiscutible. Pero, ¿es suficiente para retener una suscripción mensual recurrente? Netflix lanza contenido olvidable pero adictivo cada viernes; Movistar apuesta por la calidad "gourmet" con una cadencia mucho menor.
Además, al convertirse en agregador, Movistar pierde el control de los márgenes. Si Disney decide subir precios mañana, Telefónica tiene dos opciones: comerse la subida (reduciendo su margen) o repercutirla al cliente (aumentando la tasa de cancelación o churn). Están construyendo su castillo sobre el terreno de otros terratenientes.
Lo que poco se dice es que esta estrategia no busca ganar la guerra del streaming; busca maquillar la decadencia del ARPU (ingreso promedio por usuario) de las telecomunicaciones tradicionales. Movistar no quiere ser tu Netflix, quiere ser tu factura de luz: imprescindible, cara y todo en uno. La duda es si nosotros, los usuarios, estamos dispuestos a seguir pagando el peaje.


