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El País y el "Club de los Suscriptores": La verdad tras el muro

Olvídate de las portadas de papel. La verdadera batalla de Miguel Yuste se libra en hojas de cálculo que pocos han visto y en una apuesta arriesgada: convertir la polarización en rentabilidad.

RC
Robert ChaseJournalist
January 18, 2026 at 09:01 PM3 min read
El País y el "Club de los Suscriptores": La verdad tras el muro

Si caminas por los pasillos de Miguel Yuste 40 (la sede mítica, aunque ya no tan bulliciosa), notarás que el aire ha cambiado. Ya no huele a tinta y tabaco negro, huele a métricas de retención y ansiedad por el churn rate. Porque seamos honestos: lo que te cuentan en las notas de prensa sobre el éxito digital de El País es solo la mitad de la película. La otra mitad se susurra en las juntas de accionistas.

El diario de referencia en español no está luchando contra El Mundo o el ABC como en los viejos tiempos; está luchando contra la irrelevancia del algoritmo. Y aquí viene lo que no te dicen en los desayunos informativos: el modelo de suscripción ha matado al "diario para todos".

👀 ¿Quién manda realmente en PRISA?
Aunque veas nombres de directores y redactores jefe en la mancheta, el verdadero arquitecto de esta nueva era es Joseph Oughourlian, el jefe de Amber Capital. No es un romántico del periodismo; es un financiero que entendió que para salvar el barco, había que tirar el lastre de la neutralidad. Su mandato es claro: rentabilidad operativa, cueste lo que cueste en capital simbólico.

El suscriptor como nuevo dictador

Antes, el cliente era el anunciante (ese banco o esa eléctrica que pagaba la página completa). Hoy, el jefe eres tú. O mejor dicho, el tú que paga 10 euros al mes. Esto suena democrático, ¿verdad? (Spoiler: no lo es tanto). Cuando tu sueldo depende de que 350.000 fieles no cancelen su suscripción, la tentación de escribir exactamente lo que quieren leer se vuelve irresistible.

Ahí radica la paradoja del negocio actual: para sobrevivir en la era de la infoxicación, El País ha tenido que pivotar. Ya no busca ser el espejo de la sociedad española, sino el refugio fortificado de la España progresista. ¿Es rentable? Sí, los números de PRISA Media empiezan a cuadrar. ¿Es peligroso? Terriblemente.

"La polarización ya no es un fallo del sistema mediático, es su programa de fidelización más eficaz."

La trampa del 'Click' vs. la Influencia

Desde dentro se comenta con cierta sorna cómo se gestiona la "influencia". Mientras en Twitter (o X, para los puristas) se matan por un titular tendencioso, la verdadera influencia de la cabecera se ha vuelto más sutil, casi quirúrgica. Ya no necesitan convencer a todo el país; solo necesitan mantener movilizada a su base y conectada con Moncloa.

¿Qué cambia esto realmente? Que hemos pasado del "periódico de referencia" al "boletín de nicho masivo". El riesgo que corren, y del que se habla bajito en las máquinas de café, es que al blindarse tras el muro de pago y la ideología, se vuelvan invisibles para la mitad del país. Y en el negocio de la influencia, la invisibilidad es peor que la bancarrota.

RC
Robert ChaseJournalist

Journalist specializing in Economy. Passionate about analyzing current trends.