Economy

FITUR y la obsesión del récord: ¿escaparate real o espejismo de datos?

Entre canapés y realidad virtual, la feria de turismo de Madrid celebra cifras históricas mientras los barrios crujen. ¿Es FITUR un termómetro fiable o una burbuja de euforia desconectada de la calle?

RC
Robert ChaseJournalist
January 19, 2026 at 11:01 AM3 min read
FITUR y la obsesión del récord: ¿escaparate real o espejismo de datos?

Cada enero, Madrid se convierte en el epicentro de una coreografía perfectamente ensayada. Los pasillos de IFEMA se llenan de trajes impecables, folletos que prometen paraísos inexplorados (aunque sean los mismos de siempre) y una palabra que se repite como un mantra religioso: récord. Todo es más grande, más verde, más tecnológico. Pero si bajamos el volumen de la música ambiente y apartamos los focos de los stands de diseño, ¿qué queda realmente?

La narrativa oficial nos vende FITUR como el motor indiscutible de la recuperación económica, un gigante que inyecta cientos de millones en la capital en apenas cinco días. Sin embargo, adoptar la postura del aguafiestas es necesario cuando las cuentas se hacen con la calculadora del entusiasmo y no con la del realismo social.

"Celebrar el aumento de visitantes sin analizar el coste de vida local es como celebrar que tu casa arde porque la calefacción funciona de maravilla."

Vivimos en una España post-turística donde la tensión entre el visitante y el residente ha dejado de ser una anécdota veraniega para convertirse en un problema estructural. Mientras en los pabellones se firman acuerdos para traer a otros tres millones de turistas, en los barrios periféricos se preguntan dónde van a vivir los camareros que les servirán el café.

La danza de las cifras (y lo que esconden)

Hay algo perverso en medir el éxito turístico exclusivamente por el volumen. Nos bombardean con datos de ocupación hotelera y gasto medio, pero rara vez vemos el desglose del retorno real para la comunidad. ¿Cuánto de ese dinero se queda en el tejido local y cuánto se repatria a las sedes de grandes conglomerados internacionales? La feria es experta en mostrar el brillo y esconder el polvo bajo la alfombra roja.

Narrativa FITURRealidad a pie de calle
Turismo Sostenible y "Green"Saturación de infraestructuras y sequía
Digitalización y Smart CitiesGentrificación algorítmica (AirBnB)
Récord de gasto por turistaPrecariedad laboral en el sector servicios

Lo curioso es observar cómo la palabra sostenibilidad ha sido secuestrada. En FITUR, ser sostenible parece significar eliminar las pajitas de plástico en un hotel de cinco estrellas construido en primera línea de playa. Es un greenwashing de manual que permite a la industria seguir creciendo infinitamente en un planeta (y un país) con recursos finitos. ¿Nadie ve la ironía de promocionar destinos "vírgenes" ante 250.000 personas en un recinto cerrado?

El escapismo tecnológico

Este año, la Inteligencia Artificial y el Metaverso son los nuevos juguetes brillantes. Se nos promete que la tecnología gestionará los flujos, evitará la masificación y personalizará la experiencia. Suena fantástico sobre el papel (o sobre la pantalla LED gigante del stand de Turespaña). Pero la tecnología, hasta ahora, ha servido más para maximizar el beneficio por metro cuadrado que para aliviar la carga de los destinos saturados.

FITUR no es un termómetro de la realidad española; es un termómetro de las aspiraciones de su élite empresarial. Mide la temperatura del dinero, no la del bienestar social. Si realmente quisiéramos un indicador fiable del turismo en España, no deberíamos mirar los pasillos de IFEMA, sino los precios del alquiler en el centro de Málaga o las protestas vecinales en Baleares. Ahí están los datos que no salen en las notas de prensa.

RC
Robert ChaseJournalist

Journalist specializing in Economy. Passionate about analyzing current trends.