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Pilar Cox: De la gloria de 'Martes 13' a limpiar autos (y por qué es la lección que necesitábamos)

Fue la mujer mejor pagada de la TV chilena. Hoy, lejos de los filtros de Instagram, limpia autos y atiende un almacén. ¿Caída en desgracia o la única celebridad real que nos queda?

LG
Lola GómezPeriodista
15 de enero de 2026, 15:023 min de lectura
Pilar Cox: De la gloria de 'Martes 13' a limpiar autos (y por qué es la lección que necesitábamos)

Imaginen por un segundo el año 1992. Los brillos, las hombreras, la orquesta en vivo. Pilar Cox bajaba las escaleras de Martes 13 como una deidad intocable, cobrando cifras que hoy harían sonrojar a cualquier influencer. Corte a 2025: la misma mujer, con las manos curtidas, pasa un paño sobre el capó de un auto en Lo Barnechea o despacha un cuarto de queso en un almacén de El Bosque.

Para la galería sedienta de morbo, esto es una tragedia. Un juguete roto.

Pero si miramos más de cerca (y nos quitamos las gafas del esnobismo), la historia de Pilar Cox es quizás el acto de rebeldía más punk que ha visto nuestra farándula en décadas.

"Los comentarios son a veces un poco fomes, porque lo toman como algo denigrante, y para mí es un orgullo. Me gusta ganar mi plata, no es un favor, es trabajo."

Esta frase, lanzada recientemente tras ser vista en su nuevo emprendimiento de lavado de autos, desarma cualquier narrativa de lástima. En una era digital donde la 'decadencia' se esconde tras filtros de belleza y vidas prestadas, Cox ofrece algo que el algoritmo detesta: verdad cruda.

⚡ Lo esencial

Pilar Cox, ícono de los 80 y 90, ha reaparecido en 2024 y 2025 lejos de los lujos. Tras superar adicciones y escándalos familiares, hoy se gana la vida en oficios tradicionales (atención de almacén, limpieza de autos), desafiando la narrativa del éxito material y reivindicando la resiliencia personal.

El anti-influencer por excelencia

Pilar no tiene un feed curado. No nos vende cremas antiarrugas prometiendo la eterna juventud. Su rostro lleva las marcas de una vida vivida al límite: éxitos, excesos, caídas estrepitosas y recuperaciones silenciosas. ¿No es eso lo que supuestamente buscamos? ¿La 'autenticidad'?

Resulta irónico. Pedimos realidad, pero cuando una ex-diva nos la muestra trabajando de lo que sea para subsistir dignamente, miramos hacia otro lado o susurramos con lástima. Ella rompe el guion. Se supone que debía escribir un libro de autoayuda o desaparecer en el olvido, no recordarnos que la fama es humo y que el trabajo manual no mancha.

👀 El incidente que todos recuerdan (pero pocos entienden)
En 2018, Pilar protagonizó un confuso episodio en un hostal de Santiago, terminando detenida tras una crisis nerviosa y acusaciones de impago. Muchos la dieron por perdida. Sin embargo, ese fondo fue el preludio de su actual renacimiento: sobria, trabajadora y reconectada con la realidad, lejos de la burbuja televisiva.

¿Quién se ríe ahora?

Hay una valentía feroz en decir "Yo me caigo y me paro". Mientras la generación actual de famosos mide su valía en likes y canjes, Pilar Cox mide la suya en la capacidad de reinventarse sin perder la esencia. Pasó de vivir en la opulencia a dormir en una pieza prestada en El Bosque, y en ese tránsito, parece haber encontrado algo que se le escapó en la cima de su carrera: paz.

Quizás Pilar no desafía la dictadura de la inmediatez con grandes discursos filosóficos, sino con su mera existencia. Nos obliga a preguntar: ¿Qué haríamos nosotros si se apagaran los focos? ¿Tendríamos la dignidad de tomar el paño y limpiar el auto, o nos quedaríamos llorando sobre los recuerdos de un pasado dorado?

LG
Lola GómezPeriodista

Periodista especializado en Famosos. Apasionado por el análisis de las tendencias actuales.