Mientras Europa avanza hacia la integración total, España sigue atrapada en una guerra de competencias donde tu tarjeta de metro deja de existir si cruzas una frontera invisible.
La administración celebra que el 95% de los trámites ya son online, pero ¿de qué sirve digitalizar la burocracia si la intermediación real sigue bajo mínimos? Radiografía de un sistema que cuenta parados mejor que nadie, pero falla al encontrarles empleo.
Te prometieron una administración ágil y conectada, pero te entregaron un laberinto. El colapso de las prestaciones no es un error técnico, es el síntoma de una desconexión total entre el despacho y la calle.