Con el sorteo de los play-offs hoy en Nyon, la inesperada caída de los gigantes al noveno puesto huele menos a debacle deportiva y más a un rescate financiero de la fase intermedia. ¿Casualidad o código?
Viernes noche en Cornellà. El Espanyol, quinto y 'yankee', recibe a un Girona, decimotercero y desinflado. ¿Fútbol? No, es una guerra de activos tóxicos contra carteras de inversión.
Mientras las cámaras enfocan el césped de El Sardinero, la verdadera brecha no se mide en goles, sino en una arquitectura financiera diseñada para que nada cambie. ¿Es esto competición o teatro?