Deporte

¿Milagro o espejismo? El derbi catalán como auditoría financiera

Viernes noche en Cornellà. El Espanyol, quinto y 'yankee', recibe a un Girona, decimotercero y desinflado. ¿Fútbol? No, es una guerra de activos tóxicos contra carteras de inversión.

RT
Rafael TorresPeriodista
16 de enero de 2026, 19:323 min de lectura
¿Milagro o espejismo? El derbi catalán como auditoría financiera

Viernes, 16 de enero de 2026. Miren la tabla. No, en serio, mírenla. ¿Quién nos iba a decir hace dos años que el RCD Espanyol miraría por el retrovisor al Girona FC con semejante arrogancia? Quinto contra decimotercero. Euforia perica contra depresión gerundense. Pero antes de que saquen las bufandas y empiecen a hablar de «orgullo» o «ADN», permítanme ser el aguafiestas de turno: lo que vemos hoy en el RCDE Stadium no es una revancha deportiva, es simplemente el resultado de un ajuste contable en dos multinacionales.

Resulta enternecedor ver cómo la grada celebra los goles de Javi Puado como si fueran triunfos del «pueblo». ¿Nadie les ha explicado que su resurgimiento tiene un código postal en Estados Unidos? La llegada de Velocity Sport Limited y Alan Pace en julio de 2025 no trajo magia; trajo la eficiencia corporativa que Chen Yansheng (¿se acuerdan de él y sus juguetes rotos?) nunca entendió. El Espanyol ya no es el «club de la desgracia», ahora es un activo revalorizado en la cartera de ALK Capital. Y funciona, claro que funciona. Como funciona un McDonald's bien gestionado.

ConceptoRCD Espanyol (El Nuevo Rico)Girona FC (La Burbuja)
PropietarioVelocity Sport Ltd (USA)City Football Group (UAE)
Tendencia 2026⬆️ 5º (Champions en la mira)⬇️ 13º (Resaca post-Champions)
RealidadOptimización de recursosRecorte de presupuesto (-35M€)

Y al otro lado, el Girona. Ay, el Girona. El cuento de hadas que nos vendieron hace dos temporadas se ha topado con la cruda realidad del Excel. Sin los ingresos de la Champions (esos 30 millones que se esfumaron del presupuesto este año), el City Football Group ha hecho lo que hace cualquier holding: cerrar el grifo. Míchel sigue ahí, gesticulando en la banda, pero sin las piezas de lujo que le prestaban sus hermanos mayores de Mánchester. ¿Es casualidad que tras vender a Krejci a los Wolves el equipo se haya desmoronado? No, es diseño estructural. El Girona nunca fue diseñado para ser un gigante, sino para ser un vivero eficiente. Y los viveros, cuando no florecen, se podan.

«El fútbol moderno no premia la pasión, premia la liquidez. Hoy gana quien tiene el flujo de caja más saneado, no quien besa el escudo con más fuerza.»

¿Qué cambia realmente este tema? Que hemos dejado de ver un derbi regional para presenciar un choque de modelos de negocio. El Espanyol es la prueba de que el capital privado estadounidense, cuando no se distrae, es una máquina de competir (y de generar dividendos a medio plazo). El Girona es el recordatorio de que ser una sucursal de Abu Dhabi tiene un techo de cristal: nunca dejarán que la filial brille más que la matriz si los números no cuadran.

Lo que poco se dice es que, en el fondo, ambos clubes han perdido su soberanía. Los aficionados que hoy llenan Cornellà o viajan desde Montilivi son meros figurantes en una partida de Monopoly global. Disfruten del partido, griten los goles, insulten al árbitro. Pero no se engañen: el verdadero resultado se decidirá mañana, cuando abran la bolsa de Nueva York y los mercados asiáticos.

RT
Rafael TorresPeriodista

Periodista especializado en Deporte. Apasionado por el análisis de las tendencias actuales.