Eva Soriano es graciosa, nadie lo niega. Pero su asalto a la cima del entretenimiento no es solo talento: hay una maquinaria de retención milimétrica dictando sus pasos.
Se acabaron los guiones de hierro. Mientras las cadenas generalistas se hunden en la corrección política, una humorista navarra ha convertido el caos en su póliza de seguro. Te contamos lo que se dice cuando se apagan las cámaras.