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Cristina Piaget: El pacto secreto entre la alta costura y la telebasura

Nadie la vio venir. La top model de los 90 bajó de su refugio de Ávila para incendiar el prime time. Descubre por qué su resurrección televisiva es el fenómeno más bizarro (y genial) del año.

DS
Dian Sastro
28 Februari 2026 pukul 02.063 menit baca
Cristina Piaget: El pacto secreto entre la alta costura y la telebasura

Os lo digo con conocimiento de causa: los despachos de Fuencarral llevaban meses sudando frío. Los algoritmos de audiencia no cuadraban, los perfiles de reality parecían clones sacados de una cadena de montaje y el prime time agonizaba. Y entonces, alguien sacó un as en la manga que nadie, absolutamente nadie, esperaba. Una carta que olía a leña rústica y a pasarelas parisinas de 1995.

Hablemos de Cristina Piaget. Sí, la musa intocable de Paco Rabanne. La misma que copó la primera portada de ELLE en España con solo 16 años.

"Los más fieles seguidores del formato lo tienen claro: sin Cristina no hay GH. Dominó las tramas y ahora las tramas necesitan de ella."

¿Cómo es posible que una supermodelo de alta costura, políglota y retirada en una casa autosostenible en Piedralaves se convierta en la salvadora indiscutible de la televisión en pleno 2026? Acercaros un poco, que esto tiene mucha miga.

El magnetismo del "anti-filtro"

En los pasillos de las productoras se comenta a media voz. Llevamos años alimentando a un monstruo de perfección digital. Los nuevos concursantes llegan con el guion aprendido, midiendo cada lágrima para no arruinar su próximo contrato publicitario. (Un aburrimiento letal para los espectadores, si me preguntáis a mí).

Y de repente, entra Piaget. Una mujer de 56 años, madre en solitario por elección circunstancial y alejada de los focos durante más de una década. Entra sin red. Provoca que tres concursantes —incluyendo a pesos pesados como Carmen Borrego o su ex, Carlos Lozano— activen el protocolo de abandono a la semana de empezar. La casa arde, los audímetros colapsan.

👀 ¿Cuál fue el movimiento a la desesperada de la cadena?
Tras ser expulsada en un duelo dudosísimo frente a Anita Williams, el contenido de GH DÚO cayó en picado. La directiva tuvo que meterla de nuevo en la casa 72 horas después como parte de la prueba semanal. Las redes dictaron sentencia: sin la villana-heroína, el ecosistema era insoportablemente aburrido.

Lo que nadie dice sobre este regreso

¿Qué cambia realmente esta onda expansiva? Marca un punto de inflexión brutal en la industria del entretenimiento y destroza el mito de que solo la juventud genera clics. Nos demuestra que el público está sediento de biografías rotas, de gente que tiene cicatrices, cría hijos sola y sabe cortar madera para calentarse en invierno.

La audiencia prefiere el caos genuino de un icono noventero antes que el drama de plástico de los tertulianos profesionales. Cristina no ha vuelto para limpiar su imagen o encajar en un molde. Ha vuelto a demostrarnos que el glamour de verdad no está en posar estática frente a un foco, sino en no tener ningún miedo a despeinarse en directo. Y ese, mis queridos lectores, es el mayor lujo que una celebridad puede permitirse hoy.

DS
Dian Sastro

Jurnalis yang berspesialisasi dalam Selebriti. Bersemangat menganalisis tren terkini.