Política

Air Europa: Los 475 millones que persiguen a la Moncloa

¿Puede un rescate de Estado oler a chamusquina antes incluso de que se auditen las cuentas? Entre reuniones secretas y velocidades de adjudicación sospechosas, el caso Air Europa es el elefante en la habitación que nadie quiere mirar.

CM
Carlos MendozaPeriodista
17 de febrero de 2026, 02:013 min de lectura
Air Europa: Los 475 millones que persiguen a la Moncloa

Nos piden que creamos en las casualidades. Que aceptemos que, en el caos administrativo de una pandemia global, donde conseguir una mascarilla era una odisea burocrática, el gobierno español logró inyectar 475 millones de euros en una aerolínea privada con la agilidad de una startup de Silicon Valley. El rescate de Air Europa no es solo una cuestión de números rojos; es el síntoma de una patología política mucho más grave: la discrecionalidad disfrazada de urgencia.

La narrativa oficial es impecable (casi de manual): Air Europa era una empresa «estratégica». Sin ella, el hub de Madrid colapsaría. Perfecto. Pero, ¿por qué la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) abrió el grifo tan rápido para los Hidalgo mientras otras empresas estratégicas se ahogaban esperando un salvavidas que nunca llegó?

El cronómetro de la sospecha

Lo que realmente chirría no es el rescate en sí —Lufthansa y Air France también recibieron ayudas—, sino el timing y las compañías. Mientras Pedro Sánchez defendía la necesidad de salvar el turismo, en la trastienda se tejía una red de contactos que harían sonrojar a cualquier comité de ética nórdico.

Fecha ClaveEvento (La extraña secuencia)
Junio/Julio 2020Reuniones de Begoña Gómez con Javier Hidalgo (CEO Globalia) en la sede de la empresa.
4 de Agosto 2020El Gobierno aprueba el fondo de rescate de la SEPI.
3 de Noviembre 2020El Consejo de Ministros aprueba el rescate de 475M€ para Air Europa. Fue la primera en recibirlo.

¿Es ilegal que la esposa del presidente se reúna con empresarios? Técnicamente, no. Pero cuando ese empresario recibe el cheque más gordo del Estado apenas unos meses después, la línea entre el networking y el tráfico de influencias se vuelve tan delgada que es invisible.

«La mujer del César no solo debe ser honrada, sino parecerlo. En Moncloa parecen haber olvidado la segunda parte de la frase romana, sustituyéndola por una opacidad blindada.»

El problema de fondo es la asimetría de la información. Mientras el ciudadano de a pie debe justificar hasta el último céntimo en su declaración de la renta, el Estado operó aquí bajo una neblina de excepcionalidad. ¿Se analizaron realmente las cuentas de Air Europa (que ya venían tocadas antes del COVID) o se rescató una estructura que estaba condenada?

La implicación ética es devastadora para la confianza institucional. Si el criterio para un rescate multimillonario depende de quién tiene acceso directo a la zona noble de la política, entonces no estamos ante un Estado de Bienestar, sino ante un capitalismo de amiguetes financiado con deuda pública. Y lo peor es el silencio: cada pregunta sobre este tema se responde con evasivas o ataques, como si exigir transparencia fuera un acto de subversión.

El rescate ya se pagó. El dinero voló. Pero la sombra de esas reuniones y la velocidad inusitada del trámite quedarán pegadas al expediente como un chicle en la suela del zapato presidencial.

CM
Carlos MendozaPeriodista

Periodista especializado en Política. Apasionado por el análisis de las tendencias actuales.