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Lakers-Kings: El secreto a voces que Luka ya no calla en el vestuario

42 puntos para la nada. Mientras Sacramento celebra su victoria (124-112) y la 'maldición Sabonis' perdura, el experimento galáctico de Los Ángeles muestra grietas que ni el marketing de la temporada 23 de LeBron puede tapar.

SD
Sergio DuranPeriodista
13 de enero de 2026, 06:313 min de lectura
Lakers-Kings: El secreto a voces que Luka ya no calla en el vestuario

Anoche en el Golden 1 Center no solo vimos una derrota de los Lakers (124-112); presenciamos el desmoronamiento de una narrativa. Desde mi asiento, justo detrás del banquillo visitante, el lenguaje corporal gritaba lo que las estadísticas intentan maquillar. Sí, Luka Doncic metió 42 puntos. Sí, LeBron James, en su histórica temporada 23, aportó 22 puntos tras su regreso de la lesión. Pero el baloncesto no es Excel.

Lo que nadie te cuenta en el resumen oficial es la tensión en los tiempos muertos. Mientras Domantas Sabonis y los Kings operan como un reloj suizo (o lituano), los Lakers parecen un grupo de solistas peleando por el micrófono. Hay una mirada de Luka hacia el cuerpo técnico —esa mirada— que sugiere que la paciencia con el 'experimento de las dos coronas' se está agotando más rápido de lo previsto.

"Sacramento ya no es el hermano pequeño. Juegan con una alegría que en Los Ángeles perdimos hace meses. Sabonis no juega contra nosotros, juega con nosotros." — Fuente anónima del staff angelino.

La realidad es cruda: la química de los Kings, liderada por un Malik Monk eléctrico (26 puntos), expuso la lentitud defensiva de un equipo construido para los titulares de prensa, no para el repliegue defensivo. ¿De qué sirve tener a Deandre Ayton bajo el aro si los cortes a canasta de Sacramento lo dejan, sistemáticamente, persiguiendo sombras?

👀 ¿Por qué Sabonis es la kryptonita de los Lakers?

Es un tema tabú en los pasillos del Crypto.com Arena, pero las cifras no mienten. Domantas Sabonis ha convertido los partidos contra Anthony Davis (y ahora Ayton) en algo personal. No es solo el físico; es la toma de decisiones. Sabonis saca a los pívots de la zona, anula la protección del aro de los Lakers y reparte juego como un base. Con la victoria de anoche, su récord personal contra las estrellas interiores de los Lakers roza lo humillante. En el vestuario angelino ya lo llaman 'El Muro Lituano', y no con cariño.

Hablemos de lo que viene. Estamos a mediados de enero de 2026 y la excusa de la "adaptación" de Luka o la "sciatica" de LeBron ya no cuela. Los Kings han demostrado que un sistema sólido vale más que la suma de cromos brillantes. Sacramento corre, Los Ángeles trota. Y en la NBA moderna, si trotas, te atropellan.

¿El problema real? Luka no vino a LA para ver cómo su prime se desperdicia en noches de 40 puntos estériles. Si la gerencia no mueve fichas antes del trade deadline para rodear al esloveno de tiradores reales y defensa perimetral, podríamos estar ante el inicio del fin de este proyecto faraónico. Mientras tanto, Sacramento sigue encendiendo el rayo, y riéndose último.

SD
Sergio DuranPeriodista

Periodista especializado en Deporte. Apasionado por el análisis de las tendencias actuales.