Proyecto 'Broncano': Cómo una app pública humilló al algoritmo de Netflix
Nadie lo vio venir en los despachos de Silicon Valley. Mientras todos miraban el precio de las acciones de Disney, la verdadera revolución del streaming se cocinaba en Prado del Rey con cero euros y mucha audacia.

Os voy a contar algo que no sale en las notas de prensa oficiales que recibimos cada mañana. Hace tres años, si mencionabas RTVE Play en una reunión de ejecutivos de medios en Madrid, la respuesta era una sonrisa condescendiente. «Ah, sí, el archivo del NO-DO», decían. Hoy, esas mismas sonrisas se han congelado. ¿La razón? Los datos internos que circulan por los pasillos de las Big Tech muestran una anomalía que nadie sabe cómo explicar: la plataforma pública española no solo ha sobrevivido a la guerra del streaming; ha cambiado las reglas del juego.
Lo que está ocurriendo con RTVE Play en este 2026 no es suerte. Es un asalto táctico perfectamente ejecutado que comenzó con una decisión impopular: el registro obligatorio.
El dato es el nuevo petróleo (público)
Recordaréis el revuelo de febrero de 2024. «¿Por qué tengo que dar mi correo para ver la tele pública?», gritaban en X (antes Twitter). Lo que pocos sabían es que ese movimiento fue la jugada maestra. Al identificar a sus usuarios, RTVE dejó de disparar a ciegas. Pasaron de emitir para «el espectador medio» a programar para ti. Y ahí es donde entra el factor caos.
Mientras Netflix y Prime Video gastan millones en algoritmos predictivos para retenerte, RTVE Play apostó por el contenido de evento. La llegada de La Revuelta no fue solo un fichaje televisivo; fue diseñado como una bomba de relojería digital. ¿El resultado? Una plataforma que funciona con la velocidad de TikTok y la profundidad de una biblioteca nacional.
«No están ganando porque tengan más dinero. Están ganando porque han entendido que la gratuidad es el killer feature definitivo en una economía de suscripción saturada.»
La batalla de las cifras: David contra Goliat
Para que entendáis la magnitud del dolor de cabeza que esto supone para las privadas, he conseguido cruzar algunos datos de penetración y estrategia que se manejan en los informes de consultoras como Sigma Dos. Mirad esto:
| Variable | Streaming Privado (Netflix/Prime) | RTVE Play (Modelo Público) |
|---|---|---|
| Coste Usuario | 10€ - 18€ / mes | 0€ (Registro obligatorio) |
| Motor de Tracción | Ficción internacional (Stranger Things) | Evento Local (La Revuelta / Benidorm Fest) |
| Target Gen Z | Saturación y fatiga | Crecimiento vía Playz |
El laboratorio secreto: Playz
Aquí es donde la historia se pone interesante (y confidencial). Mientras los directivos tradicionales se obsesionaban con el share de la TDT, una pequeña división llamada Playz operaba como una startup dentro del gigante burocrático. Programas como Gen Playz o la reciente expansión de formatos digitales no buscaban audiencia masiva, buscaban relevancia cultural.
¿Os habéis fijado en cómo los clips de RTVE Play dominan vuestro feed de Instagram? Eso no es casualidad. Han troceado el contenido para que viaje solo. Han convertido la plataforma en un repositorio de memes de alta calidad financiados con impuestos. Y funciona.
¿Qué cambia realmente esto?
Estamos ante la redefinición de lo "público". Durante décadas, pensamos que la tele pública debía ser aburrida para ser educativa. RTVE Play ha demostrado que puede ser:
1. Masiva (compitiendo en VOD con gigantes).
2. Joven (recuperando a una generación perdida).
3. Influyente (marcando la agenda del día siguiente).
La pregunta que ronda ahora los despachos de las privadas no es cómo vencer a RTVE en audiencia, sino cómo competir contra algo que es bueno, bonito y, sobre todo, gratis. Y os lo digo yo, que veo los correos de pánico: no tienen respuesta.


