Economía

Vivienda en España: El espejismo estadístico de la "Fórmula Sánchez"

Mientras Moncloa celebra cifras récord de inversión, el mercado del alquiler se desangra por una herida que ningún BOE parece capaz de suturar. ¿Es la intervención la cura o el acelerante del incendio?

MV
Manuel VargasPeriodista
12 de enero de 2026, 16:413 min de lectura
Vivienda en España: El espejismo estadístico de la "Fórmula Sánchez"

Hay una desconexión casi psiquiátrica entre los PowerPoint que circulan por los consejos de ministros y la ansiedad que se respira en una cola para visitar un bajo interior en Madrid o Barcelona. La estrategia de vivienda de Pedro Sánchez, vendida como el "quinto pilar del Estado del Bienestar", se enfrenta a un enemigo formidable: la aritmética básica. (Y al mercado, que tiene la mala costumbre de devolver los golpes).

El relato oficial es impecable. Se habla de 183.000 viviendas públicas, de movilización de suelos de Defensa y de la Sareb. Suena a Plan Marshall del ladrillo. Pero si rascamos el barniz del marketing político, lo que encontramos es un calendario geológico. ¿Cuántas de esas casas son habitables hoy? Una fracción irrisoria.

La danza de las cifras fantasma

El problema no es la intención, es la ejecución y el tiempo. Prometer viviendas que se construirán en terrenos que aún requieren recalificación es como prometer lluvia en el desierto basándose en una danza ritual. Los jóvenes no pueden vivir en una maqueta.

La Promesa (Anuncios)La Realidad (El matiz)
50.000 viviendas de la SarebMuchas ya están habitadas (ocupadas o alquiladas) o en ruinas en zonas sin demanda.
Avales ICO del 20%Solo ayuda a quien ya tiene solvencia para pagar una hipoteca, inflando potencialmente los precios de compra.
Tope al alquiler (Zonas Tensionadas)Fuga masiva de propietarios hacia el alquiler de temporada (sin tope).

¿Ven el patrón? Cada medida intervencionista diseñada para proteger al inquilino ha generado, casi instantáneamente, un mecanismo de defensa en los propietarios. Es la Ley de Newton aplicada a la economía: a cada acción legislativa se opone una reacción del mercado de igual magnitud y sentido contrario.

El efecto boomerang del control de precios

Aquí es donde el analista escéptico debe levantar la ceja. La Ley de Vivienda ha logrado algo insólito: unir a grandes tenedores y pequeños propietarios en una misma estrategia de retirada. Al topar los precios y dificultar los desahucios (incluso ante impagos flagrantes), la oferta de alquiler tradicional se ha evaporado. Literalmente.

El mercado no ha muerto, simplemente se ha mudado. Ahora vive en el "alquiler de temporada" o en la venta especulativa, dejando al inquilino de larga duración en un limbo imposible.

El resultado es perverso. Para alquilar hoy en una gran ciudad española, el casting es más riguroso que para entrar en el CNI. Nóminas triples, avalistas, seguros de impago... Las barreras de entrada se han disparado precisamente para aquellos a quienes la ley decía proteger. Los vulnerables son ahora, paradójicamente, intocables para los arrendadores.

La guerra fría autonómica

Y luego está el elefante en la habitación: las competencias. Moncloa legisla, pero las Comunidades Autónomas ejecutan. Con gran parte del mapa teñido de azul tras las últimas elecciones, la aplicación de las "zonas tensionadas" es, en la práctica, voluntaria. Tenemos un marco legal federalizante aplicado en un país donde la colaboración institucional es una quimera.

¿Qué cambia realmente esto? Que España se dirige hacia un mercado de dos velocidades. Zonas donde la intervención congelará el mercado (y deteriorará el parque de viviendas por falta de inversión en mantenimiento) y zonas de "libertad" donde los precios seguirán la estela de la oferta y la demanda, excluyendo a la clase media.

No se trata de demonizar la intervención pública —Viena demuestra que es posible—, sino de cuestionar la eficacia de intervenir precios sin haber generado antes una oferta pública robusta. Construir lleva años; prohibir lleva un día. Y en ese desfase temporal es donde toda una generación se está quedando sin techo.

MV
Manuel VargasPeriodista

Periodista especializado en Economía. Apasionado por el análisis de las tendencias actuales.