El caso Antelo: ¿purga en Vox o el fin de los barones regionales?
La abrupta caída del exbaloncestista en Vox Murcia no es una simple crisis interna. Es el retrato de una purga teledirigida que expone la farsa del mérito político.

⚡ Lo esencial
- El golpe: La cúpula de Vox en Murcia dimite en bloque para forzar la destitución de Antelo.
- La resistencia: El exjugador se atrinchera en su escaño, se niega a dimitir y señala directamente a Santiago Abascal.
- La lectura: Un castigo a la autonomía frente a la sumisión absoluta exigida desde Madrid.
Mide 2,05 metros y está acostumbrado a pelear en la pintura, pero José Ángel Antelo acaba de descubrir que los codazos en la Asamblea Regional de Murcia duelen mucho más que en las canchas de la liga ACB. La versión oficial que nos venden desde la sede nacional de Vox es de manual: una "grave crisis de cohesión interna" que ha obligado a cinco miembros de la dirección murciana a dimitir en bloque. ¿De verdad nos piden que creamos que este motín ha sido un movimiento espontáneo de sus subalternos?
(Cualquiera que conozca cómo respira la política de partidos sabe que en estas estructuras hiperbunkerizadas nadie mueve una ceja sin el visto bueno de Madrid).
Antelo no es un líder territorial cualquiera. Llevó a la formación a tener la mayor tasa de afiliados por habitante de España. Tocó poder real como vicepresidente del Gobierno regional hasta julio de 2024. En aquel momento, acató la orden de romper con el PP sin rechistar. Fue un soldado leal. Pero, ¿qué ocurre cuando el capital político de un "barón" territorial empieza a tener voz propia? Que los números electorales dejan de importar.
"Una cosa es la lealtad, decir la verdad. Otra cosa es la sumisión, que es a todo decir que sí sin tener opinión propia. Sinceramente, yo no he nacido para eso."
Con estas recientes declaraciones, el ex pívot del UCAM Murcia dinamita el guion que le habían preparado. En el deporte profesional, tus estadísticas te avalan; en la maquinaria de un partido ultracentralista, pensar por ti mismo es un billete de ida al ostracismo. Le ofrecieron, según él mismo revela, ser candidato o asumir una portavocía nacional de Deportes a cambio de una salida dócil. Él respondió negándose a soltar su escaño.
Lo que nadie te cuenta: el verdadero impacto
Llegados a este punto de ebullición, toca preguntarse: ¿qué cambia realmente esta crisis? La caída forzada de Antelo no es un accidente geográfico en Murcia, es un aviso a navegantes. Modifica por completo el ecosistema de poder en la derecha española. El mensaje de Abascal es nítido. El impacto directo recae sobre cualquier líder territorial que crea que sus votos locales le otorgan inmunidad. No la tienen.
Lo que apenas se menciona es que este movimiento es un regalo paradójico para Fernando López Miras y el Partido Popular. Por un lado, ven a su principal rival por la derecha implosionar en directo. Por otro, pierden a un interlocutor validado en la Asamblea, donde Antelo, atrincherado ahora para "cumplir los acuerdos presupuestarios", se convierte en un peligroso verso suelto.
La política resulta ser un juego mucho más implacable que el baloncesto. Antelo pensó que estaba jugando en equipo. No se dio cuenta de que, para la cúpula, él solo era el balón.
Je hante les couloirs du pouvoir. Je traduis le "politiquement correct" en français courant. Ça pique, mais c'est vrai. Les lois, je les lis avant le vote.


