La paradoja Cabezón: Del 'blindaje' de Ferraz a la ingeniería fiscal offshore
Era el elegido para limpiar la imagen del partido tras la caída de Ábalos y Cerdán. Hoy, Borja Cabezón protagoniza el guion que juró combatir: sociedades instrumentales, testaferros costarricenses y una 'transparencia' que cotiza en Londres.

Hay una ironía casi poética en la política española, una especie de justicia literaria macabra que se empeña en devorar a los salvadores antes de que terminen de ponerse la capa. Borja Cabezón, amigo íntimo del presidente y actual Secretario Adjunto de Organización (sí, la sala de máquinas de Ferraz), llegó con la etiqueta de "el renovador". Tras el desastre nuclear del caso Koldo y la purga de Santos Cerdán, Cabezón era el rostro amable, el tecnócrata de la Transparencia y Acción Democrática. Qué bien suena, ¿verdad?
Pero resulta que la transparencia, al parecer, tiene un código postal en el norte de Londres y administradores en Costa Rica. (¿Les suena de algo esa ruta?).
⚡ Lo esencial
Borja Cabezón, encargado de la "transparencia" en la nueva ejecutiva del PSOE, habría utilizado una estructura societaria (Vatnet Proyectos 2010 y Glengrove Limited) para desviar el 80% de sus beneficios al Reino Unido, eludiendo así al fisco español. El esquema incluye testaferros costarricenses, un modus operandi que recuerda inquietantemente a tramas recientes que el partido intentaba enterrar.
El manual del buen 'fontanero' (y sus fugas)
No es la primera vez que el nombre de Cabezón orbita en zonas grises, aunque hasta ahora siempre había caído de pie. Intentaron colocarle en la Casa de América; Ayuso y Almeida le cerraron la puerta por falta de cualificación. Se inventaron para él una embajada en misión especial para la Crisis COVID (un cargo tan rimbombante como efímero). Y finalmente, aterrizó en la cúpula del partido para "poner orden".
Lo fascinante no es que un político tenga sociedades; es la arquitectura de las mismas. Una Agrupación Europea de Interés Económico (AEIE) que permite tributar donde le plazca al socio mayoritario. Y, casualidades de la vida, el socio mayoritario vive en una casa en Londres y está gestionado por señores que, sobre el papel, son meros hombres de paja.
"La verdadera tragedia para Sánchez no es la corrupción, es la repetición. Cambian los nombres, de Koldo a Borja, pero la música de fondo sigue sonando a paraíso fiscal y comisionista."
La tabla de la 'Evolución'
Para entender por qué este caso duele más en Moncloa que otros, hay que mirar la trayectoria de "ascensos fallidos" que han terminado en este escándalo.
| Intento de Cargo | Resultado | La 'Lección' Oficial |
|---|---|---|
| Director Casa de América (2020) | ❌ Vetado por PP | "Persecución política de la derecha" |
| Embajador COVID (2021) | ⚠️ Efímero (3 meses) | "Servicio público global" |
| Secretario Transparencia (2025) | ❌ Escándalo Fiscal (2026) | "¿Ingeniería financiera o ética socialista?" |
¿Qué cambia realmente?
Aquí es donde el analista escéptico debe mirar más allá del titular. El problema no es solo legal (Hacienda dirá su última palabra), es estético y moral. Pedro Sánchez ha construido su legislatura sobre la dicotomía "nosotros los limpios vs. ellos el fango".
Cuando tu Secretario de Transparencia utiliza las mismas herramientas fiscales que un millonario apátrida para no pagar impuestos en el país que gobiernas, el relato se rompe. Ya no es un "caso aislado" de un asesor macarra como Koldo; ahora hablamos de la élite educada, del círculo de confianza, de los que cenan en Moncloa sin necesidad de cita previa. Si la regeneración era esto, quizás el problema no eran las manzanas podridas, sino el cesto.
Je hante les couloirs du pouvoir. Je traduis le "politiquement correct" en français courant. Ça pique, mais c'est vrai. Les lois, je les lis avant le vote.


