Société

Ruleta rusa en tu plato: Por qué la ciguatera ya no es solo un problema canario

Mientras pedimos otra ración de mero en la terraza, el Mediterráneo se tropicaliza en silencio. La toxina que temían en el trópico ha cruzado el Estrecho y la pregunta no es si habrá más casos, sino si nuestros controles están diseñados para esta nueva realidad.

MC
Myriam CohenJournaliste
16 janvier 2026 à 20:023 min de lecture
Ruleta rusa en tu plato: Por qué la ciguatera ya no es solo un problema canario

Nos hemos acostumbrado a escuchar que el cambio climático trae sequías o noches tórridas. Pero rara vez nos dicen que también trae veneno a la pescadería. Hasta ayer, la ciguatera era esa anécdota exótica que te contaban al volver de unas vacaciones en el Caribe o, como mucho, un riesgo controlado en las Islas Canarias. Ya no.

Las recientes detecciones de la microalga Gambierdiscus en aguas de la Comunidad Valenciana y Baleares han hecho saltar las alarmas en los despachos (aunque en público se mantenga la sonrisa de «aquí no pasa nada»).

El Mediterráneo ya no es el mar de nuestros abuelos. Es un jacuzzi tropicalizado donde el Gambierdiscus se siente como en casa, convirtiendo al mero y al medregal en bombas de relojería biológicas.

¿La versión oficial? «Los protocolos funcionan». Y es cierto, sobre el papel, España tiene uno de los sistemas de seguridad alimentaria más robustos de Europa (la AESAN no juega). En Canarias, donde el problema es endémico, se analiza cada pieza de gran tamaño. ¿Pero es viable replicar ese despliegue logístico en cada lonja del Mediterráneo peninsular sin colapsar el sector pesquero?

La trampa invisible

El problema de la ciguatoxina es que es el asesino perfecto: incolora, inodora, insípida y resistente a la cocción y congelación. Puedes freír ese pescado a 200 grados; la toxina seguirá ahí, esperando. No mata al pez, se acumula. El pez pequeño come el alga, el mediano al pequeño, y el grande (ese que nos gusta poner en el centro de la mesa en Navidad) se convierte en un almacén de neurotoxinas.

👀 ¿Qué pasa si te intoxicas? (No es solo dolor de tripa)
Olvídate de una simple gastroenteritis. La ciguatera ataca el sistema nervioso. El síntoma más perturbador es la inversión térmica: tocar algo frío te produce una sensación de quemadura insoportable, y lo caliente se siente frío. Hormigueo en los labios, fatiga crónica que puede durar meses... o años. No existe antídoto, solo tratamiento para los síntomas.

Las autoridades insisten en la calma. Nos dicen que la presencia de la microalga no implica necesariamente pescado tóxico en el mercado. Es una verdad a medias. La presencia del alga es el aviso. La naturaleza no negocia. Si las aguas siguen calentándose (y lo harán), la densidad de estas microalgas aumentará.

¿Estamos preparados para etiquetar al pescado local del Mediterráneo con las mismas advertencias que un producto de importación tropical? ¿O el miedo a dañar la temporada turística y la industria gastronómica pesará más que la precaución extrema?

La próxima vez que le ofrezcan un pescado de gran tamaño capturado localmente, recuerde: el mar ha cambiado. Quizás nuestras normativas deban empezar a correr para alcanzarlo.

MC
Myriam CohenJournaliste

Le pouls de la rue, les tendances de demain. Je raconte la société telle qu'elle est, pas telle qu'on voudrait qu'elle soit. Enquête sur le réel.