Esporte

Nani Roma y la paradoja del desierto: Sobrevivir cuando todo cambia

Volver a la élite tras superar un cáncer no es solo una gesta deportiva, es un espejo incómodo para un Rally Dakar que busca desesperadamente su propia cura ante la obsolescencia.

TS
Thiago Silva
17 de janeiro de 2026 às 02:013 min de leitura
Nani Roma y la paradoja del desierto: Sobrevivir cuando todo cambia

Hace apenas dos años, el sonido ambiente en la vida de Joan 'Nani' Roma no era el rugido de un motor V6 biturbo, sino el pitido aséptico y monótono de los monitores de un hospital. El diagnóstico de cáncer de vejiga en 2022 detuvo en seco a una leyenda que, hasta entonces, medía el tiempo en cronómetros y waypoints.

¿Cómo se vuelve de eso? No se vuelve igual. Se vuelve diferente. Y ahí es donde la historia personal del de Folgueroles deja de ser una simple anécdota de superación (que ya hemos leído mil veces) para convertirse en la metáfora perfecta del evento que lo encumbró: el Rally Dakar.

"Cuando estás en una cama de hospital, el desierto parece otro planeta. Pero la lucha es la misma: no sabes qué hay detrás de la siguiente duna, solo sabes que tienes que pasarla." — Nani Roma

Roma no regresó para pasearse. Fichó por Ford M-Sport para desarrollar el Ranger T1+. Un proyecto nuevo, inmaduro, que requería más cabeza que pie derecho. Una reinvención técnica para alguien que tuvo que reinventar su propio físico. Pero mientras Nani domaba la máquina, el Dakar luchaba contra sus propios fantasmas.

Un gigante con pies de barro (y petrodólares)

Hablemos claro. El Dakar actual navega en una contradicción fascinante. Se corre en Arabia Saudita, un país que nada en petróleo, mientras la organización (ASO) intenta vender una imagen verde con la categoría Mission 1000 (hidrógeno, eléctricos, híbridos). ¿Hipocresía o supervivencia necesaria?

La carrera más dura del mundo se enfrenta a un dilema existencial. Los puristas echan de menos África (ese caos romántico y peligroso), mientras que las marcas exigen sostenibilidad para justificar los presupuestos millonarios ante sus accionistas europeos. El Dakar, como Nani, está en tratamiento. Intenta extirpar su pasado de 'devorador de gasolina' para sobrevivir en un mundo que lo mira con lupa.

👀 ¿Está el Dakar realmente en peligro de extinción?

A corto plazo, no. El dinero saudí garantiza la fiesta hasta 2029. Pero el problema es de relevancia. Si Audi se va (tras ganar con el eléctrico de rango extendido) y otras marcas no ven retorno en la inversión tecnológica, el rally podría convertirse en una carrera de "gentlemen drivers" millonarios con juguetes caros, perdiendo su estatus de laboratorio tecnológico de élite. La supervivencia depende de que la tecnología verde sea emocionante, no solo marketing.

La figura de Nani Roma pilotando un Ford, ayudando a una estructura americana a entender las trampas del desierto saudí, nos recuerda algo vital: la experiencia es el único grado que no se compra. En un deporte obsesionado con la juventud y los reflejos felinos, ver a un veterano de 52 años, superviviente de cáncer, dando lecciones de navegación y gestión mecánica es un golpe de realidad.

¿Qué cambia esto? Todo. Nos enseña que la tecnología punta (los millones de Ford o Audi) no sirve de nada sin el factor humano que sepa interpretar el miedo. El futuro del Rally es incierto, atrapado entre la ecología y el espectáculo, pero mientras haya tipos como Roma dispuestos a sufrir dentro de una cabina a 50 grados, el espíritu de la carrera seguirá latiendo. Aunque sea con respiración asistida.

TS
Thiago Silva

Jornalista especializado em Esporte. Apaixonado por analisar as tendências atuais.