Ramón Arcusa: El último guardián de los secretos del pop español
Tras el adiós a Manolo de la Calva, el cerebro del Dúo Dinámico no se retira. Ahora libra una guerra cultural en redes y ejerce de escudo humano para Julio Iglesias. ¿Estrategia o lealtad?

No se dejen engañar por la imagen afable de los jerséis de punto y las melodías de guateque. Quienes conocen las cloacas y los áticos de la industria musical española saben que Ramón Arcusa nunca fue solo «la mitad alta» del Dúo Dinámico. Fue, y sigue siendo, el arquitecto. El cerebro que, mientras otros posaban para las portadas, leía la letra pequeña de los contratos y producía el sonido que conquistaría el mundo (pregúntenle a Julio Iglesias). Hoy, en este arranque de 2026, con su «hermano» Manuel de la Calva ya en el panteón de los inmortales desde hace unos meses, Arcusa podría haberse retirado a contar billetes. Pero ha elegido otro camino: el de trinchera.
Lo que pocos cuentan es que la hiperactividad de Arcusa en la red social X no es el pasatiempo de un jubilado aburrido; es una reivindicación de territorio. En un momento donde el revisionismo cultural intenta cancelar himnos como Quince años tiene mi amor, Ramón se ha erigido en el último bastión de una era analógica que se niega a pedir perdón por haber existido.
"La malicia no está en las canciones de hace 60 años, sino en la mente de los censores actuales que pretenden reescribir la historia con típex."
Pero hay algo más fascinante que su guerra contra lo woke. Es su papel actual como el escudo de Julio Iglesias. Mientras medio mundo especula y calla ante las recientes polémicas legales del cantante en este enero de 2026, Arcusa ha salido a la palestra con una contundencia que solo da la libertad financiera y la lealtad de seis décadas. No habla un relaciones públicas asustado; habla el hombre que le enseñó a Julio a frasear en el estudio.
👀 ¿Por qué Ramón es el único al que Julio Iglesias escucha?
La relación va más allá de la amistad. Arcusa fue el productor de éxitos como Soy un truhán, soy un señor. Él diseñó la sonoridad internacional de Julio. En la industria se comenta sotto voce que Ramón posee un archivo de vivencias y "códigos de honor" que valen más que cualquier acuerdo de confidencialidad. Cuando Arcusa habla, no solo defiende a Julio; defiende una forma de entender el estrellato que está en extinción: la del círculo cerrado y la lealtad inquebrantable ante los ataques externos.
¿Qué cambia realmente con este Ramón Arcusa en modo "solo"? Estamos presenciando la transformación de un ídolo pop en un polemista cultural. Ya no necesita vender discos (el catálogo del Dúo y sus producciones generan royalties perpetuos), por lo que su moneda de cambio ahora es la influencia. Al defender su legado y el de sus coetáneos, Arcusa está trazando una línea en la arena digital: hasta aquí hemos llegado.
La muerte de Manolo de la Calva marcó el fin de la inocencia del pop español; la cruzada actual de Ramón Arcusa marca el inicio de su resistencia. Y créanme, tiene cuerda (y batería en el móvil) para rato.
