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Movistar Plus+ y el espejismo del 'superagregador': ¿Futuro o regreso al cable?

Telefónica juega su última carta para no ser irrelevante en la guerra del streaming: convertirse en el anillo único que las gobierne a todas. ¿Pero es comodidad o un impuesto revolucionario al espectador fatigado?

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Damien RocheJournaliste
25 février 2026 à 20:053 min de lecture
Movistar Plus+ y el espejismo del 'superagregador': ¿Futuro o regreso al cable?

Nos vendieron la libertad de cortar el cable. Nos dijeron que el futuro era elegir, pagar solo por lo que veíamos y saltar de flor en flor (o de app en app) sin ataduras. Mentira. Una década después, estamos ahogados en un mar de contraseñas olvidadas y facturas de 9,99 euros que, sumadas, pagan la hipoteca de un pequeño apartamento en Soria. Y aquí llega Movistar Plus+ con su capa de superhéroe corporativo a decirnos: «Tranquilos, yo os ordeno el caos».

Pero, un momento. ¿De verdad estamos presenciando una revolución o es simplemente el viejo modelo de la televisión de pago disfrazado con una interfaz más limpia?

«La gran paradoja del streaming actual es que, para simplificar nuestra vida digital, hemos aceptado volver a pagarle el peaje al intermediario que juramos abandonar.»

La estrategia de Telefónica es clara y, hay que admitirlo, astuta desde el punto de vista de la supervivencia. Al abrir su plataforma como una OTT independiente (accesible seas o no cliente de su fibra), Movistar Plus+ deja de ser una operadora para intentar ser el sistema operativo de tu entretenimiento. Ya no quieren producirlo todo —aunque La Mesías o Antidisturbios sean joyas de la corona—, quieren ser la aduana por la que pasan Netflix, Disney+, SkyShowtime y compañía.

La trampa de la comodidad

El movimiento responde a una realidad brutal: la fatiga de decisión. El usuario medio tarda más en elegir qué ver que en ver el primer capítulo. Movistar lo sabe. Su propuesta de valor no es solo el contenido, es la curación. Pero (y aquí viene el matiz que no verás en sus notas de prensa), esta centralización tiene un precio invisible.

Al agregar todo bajo su paraguas, Movistar recupera el control de los datos. Saben si eres infiel a Stranger Things con La Resistencia. Saben cuánto fútbol consumes para justificar el precio inflado de sus paquetes premium. Se convierten en el Google del mando a distancia.

La Narrativa OficialLa Realidad Escéptica
"Todo tu contenido en un solo lugar."Sigues necesitando logins separados y la integración técnica a veces falla estrepitosamente.
"Ahorras agrupando suscripciones."El ticket medio mensual sube; pagas por catálogos inmensos que jamás tendrás tiempo de consumir.
"Originales exclusivos de calidad."Cada vez dependen más de terceros (HBO, Disney) para rellenar la parrilla.

El fútbol como rehén (otra vez)

Y luego está el elefante en la habitación: el deporte. Movistar Plus+ sigue usando el fútbol como ese portero de discoteca que decide quién entra y quién no. A pesar de la entrada de DAZN (que ha fragmentado aún más la experiencia y encarecido el producto), Movistar se aferra a los derechos de LaLiga y la Champions como si fueran su último salvavidas en un océano revuelto.

¿Es sostenible? Probablemente no a largo plazo. Las nuevas generaciones no consumen 90 minutos de partido; consumen clips en TikTok. La apuesta de Movistar por ser el agregador total es una carrera contra el tiempo y contra los hábitos de consumo de la Gen Z, que ve la televisión lineal —incluso la vitaminada— como una reliquia arqueológica.

Redefinir el consumo no es poner todas las apps en una fila bonita. Eso es ordenar estanterías. La verdadera redefinición vendría de un modelo donde pagaras por lo que ves, no por el acceso potencial a bibliotecas infinitas que solo generan ansiedad. Hasta entonces, Movistar Plus+ es simplemente el mejor parche posible para una herida que la propia industria se ha infligido.

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Damien RocheJournaliste

Geek, hacker et prophète à temps partiel. Je vous explique pourquoi votre grille-pain va bientôt dominer le monde. L'IA, la crypto et le futur, c'est maintenant.