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La Promesa: El espejismo de los 12 millones y la dictadura del 'spoiler'

Mientras medio país busca obsesivamente el 'avance semanal' en Google, analizamos si el éxito del culebrón de época es el renacer de RTVE o simplemente un costoso parche narrativo para maquillar las audiencias de una televisión en crisis.

ÉC
Élise ChardonJournaliste
8 février 2026 à 11:013 min de lecture
La Promesa: El espejismo de los 12 millones y la dictadura del 'spoiler'

Vamos a dejar la euforia en la puerta un momento. Sí, La Promesa funciona. Vaya si funciona. Los directivos de Prado del Rey descorchan cava (pagado con nuestros impuestos, por cierto) cada vez que el share roza o supera el 12%. Pero detrás de la fiebre por buscar 'la promesa avance semanal rtve' —una de las queries más repetidas en los buscadores españoles— se esconde una realidad menos romántica que los amores de Jana y Manuel.

¿Estamos ante un verdadero cambio de paradigma en la televisión pública o ante una anomalía estadística comprada a precio de oro?

La obsesión por el 'avance semanal' no es curiosidad, es ansiedad: el espectador ya no soporta el ritmo de la televisión lineal, necesita consumir el futuro antes de que se emita.

La narrativa oficial nos vende que RTVE ha reconquistado la tarde. La realidad técnica es que han externalizado la salvación de sus cifras. Bambú Producciones ha entregado un producto impecable, sí, pero a un coste que hace arquear una ceja a cualquier auditor: más de 12 millones de euros por temporada (unos 70.000 euros por capítulo). ¿Es misión del servicio público competir con las privadas y el streaming en el terreno de la ficción de época de alto presupuesto?

El espejismo demográfico

Aquí es donde el analista se pone las gafas de cerca. Se habla de un éxito transversal, pero si rascamos los datos de Kantar, la estructura de la audiencia sigue siendo preocupantemente envejecida. El fenómeno del 'avance semanal' en internet sugiere que hay un público joven o de mediana edad que no ve la serie en directo. La consumen a trozos, en TikTok, en RTVE Play o, simplemente, leen los spoilers para estar al día sin tragarse la hora entera.

Esto crea una paradoja peligrosa: una televisión financiada por todos que solo es relevante en directo para los mayores de 65 años, mientras el resto se conforma con leer resúmenes en webs de terceros.

VariableLa TV Lineal (Tradicional)El Fenómeno 'La Promesa'
FidelidadPasiva (lo que echen)Activa (búsqueda de avances)
Modelo de consumoSincrónicoHíbrido (Directo + RTVE Play)
Objetivo realInformar / EntretenerMaquillar la media de share diario

Lo que pocos dicen en los pasillos de Torrespaña es que La Promesa actúa como un muro de contención. Sin ella, la media diaria de La 1 se desplomaría, arrastrando la justificación de sus presupuestos. El éxito de la serie no revela un "nuevo pulso", sino la debilidad extrema del resto de la parrilla (¿alguien recuerda qué pasó con los intentos fallidos de access prime time antes de la llegada de Broncano?).

La búsqueda frenética de spoilers semanales revela otro síntoma: la desconfianza. El espectador moderno, educado por Netflix, no confía en que la trama avance a buen ritmo. Busca el resumen para confirmar si merece la pena invertir cinco horas de su vida la próxima semana o si los guionistas van a dar vueltas en círculo. Es un consumo cínico para una era cínica.

Entonces, ¿éxito? Rotundo. ¿Sostenible? Dudoso. Si RTVE depende de ficciones de época millonarias para que la gente sintonice el canal público, quizás deberíamos replantearnos qué significa exactamente "servicio público" en 2026.

ÉC
Élise ChardonJournaliste

Snob ? Peut-être. Passionné ? Sûrement. Je trie le bon grain de l'ivraie culturelle avec une subjectivité assumée. Cinéma, musique, arts : je tranche.